La importancia del contexto social en la implantación de proyectos de Telemedicina

La importancia del contexto social en la implantación de proyectos de Telemedicina

La Telemedicina es una tecnología disponible desde hace más de 50 años, pero cuya difusión ha sido muy inferior a lo esperado, tal como nos describe Phoebe Lindsey Barton en el resumen de su estudio “Specialist Physicians’ Knowledge and Beliefs about Telemedicine: A Comparison of Users and Nonusers of the Technology”, (2007 pág. 1). A la hora de buscar explicaciones podríamos encontrar los siguientes argumentos:

Pero esta sensación de que la Telemedicina ha tenido una difusión menor a la esperada, podría extrapolarse, en general, al despliegue de las tecnologías de la información y la comunicación en el ámbito de la Salud, y podría resumirse con la frase “muchas promesas y pocos hechos”. Precisamente este fue el título de la ponencia realizada por el Dr. J. Gervás Camacho en 2008, en el XXVIII Congreso de medicina de familia y comunitaria, en la mesa “Influencia de la informatización de la Atención Primaria en el trabajo de los profesionales y en la salud de la población”.

Francesc Roig y Francesc Saigí del Programa de Ciencias de la Salud, Universitat Oberta de Catalunya (UOC), publican un artículo de opinión “Dificultades para incorporar la telemedicina en las organizaciones sanitarias: perspectivas analíticas“, Gac Sanit v.23 n.2 Barcelona mar.-abr. 2009, en el que exponen la tendencia de plantear la incorporación y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en las organizaciones sanitarias desde una perspectiva de análisis social de dicha tecnología, a partir de la asunción básica de que “el conocimiento científico y las tecnologías evolucionan en un contexto determinado, y mientras que los aspectos puramente tecnológicos pueden modificar las posibilidades de que un sistema concreto sea implementado y aceptado, su uso o abandono viene condicionado por el contexto social en que se aplica esa tecnología.”

Los escasos resultados obtenidos hasta ahora en la implantación de la Telemedicina, refuerzan la conclusión de que la interacción de la tecnología con la organización y los principales actores sociales se convierte en el “elemento clave”, más allá de la eficacia clínica.

Prevalencia de cronicidad y multimorbilidad en la población cubierta por el Servicio Público de Teleasistencia de Euskadi: impacto en costes y calidad de la atención

Prevalencia de cronicidad y multimorbilidad en la población cubierta por el Servicio Público de Teleasistencia de Euskadi: impacto en costes y calidad de la atención.
El progresivo envejecimiento de la población obliga al desarrollo de nuevos modelos en el campo de la asistencia social y sanitaria. La Teleasistencia ofrece atención permanente, facilita la permanencia de sus usuarios en su medio habitual de vida y evita institucionalizaciones innecesarias.

Los usuarios de Teleasistencia presentan mayor carga de morbilidad, mayor necesidad de atención y condiciones sociales más desfavorables. La coordinación de servicios sociales y sanitarios a través de la conexión de sistemas de información y la Teleasistencia, como plataforma de servicios, ofrecen oportunidades relevantes de innovación en la intervención sobre esta población.

Fuente: An. Sist. Sanit. Navar. 2013, Vol. 36, No 3, septiembre-diciembre

Mis deseos de que el 2014 sea como el bacalao al pil pil

Mis deseos de que el 2014 sea como el bacalao al pilpil

Partimos de un pieza en salazón seca y sin poco atractivo (igual que el 2013). Lo dejas a remojo (los valores de las personas) y lo cocinas a baja temperatura en aceite de oliva (la iniciativa ciudadana), mientras va soltando la gelatina que está en su interior (la solidaridad). Reserva las piezas de bacalao y trabajas el aceite hasta que se convierte en una salsa cremosa (la democracia real). Que aproveche, feliz año y que el 2014 sea como el bacalao al pil pil.

PD: gracias a todos los que os pasáis por este blog y os despierta curiosidad lo que en él se dice.

La innovación organizativa a través de la Telemedicina

La innovación organizativa, a través de la Telemedicina, supone la reconfiguración de las prácticas de trabajo existentes y las relaciones organizativas, profesionales y de infraestructuras.

La innovación organizativa a través de la Telemedicina

El éxito de un servicio de Telemedicina radica en saber gestionar cambios en los mecanismos de coordinación, procesos de trabajo y las relaciones de poder en el sector de la salud. Resulta difícil proponer soluciones concretas que nos garanticen el éxito. El Dr. Davide Nicolini en su estudio “The work to make telemedicine work: A social and articulative view” nos avisa de los riesgos asociados al despliegue de un servicio de Telemedicina.

  • El conflicto entre los procedimientos asociados a la Telemedicina y las prácticas de trabajo diario de los profesionales de atención de salud.

Los diseñadores de las soluciones de Telemedicina hacen suposiciones implícitas o explícitas sobre las competencias de usuarios y profesionales, así como del sistema. Sin embargo, los patrones de uso los establece el contexto de la actividad diaria. Las tecnologías sólo asumen un significado práctico concreto cuando se ponen en uso en un contexto social específico y material.
La utilización de la Telemedicina debe ser pensada como un proceso de negociación entre el modelo conceptual y la práctica existente.

  • La tendencia de la Telemedicina para producir una delegación de tareas médicas a personal no médico (y dispositivos tecnológicos).

La introducción de la Telemedicina es una oportunidad de reorganización de las fronteras de las responsabilidades profesionales y redistribución de tareas.
En la redistribución de tares el criterio debe ser el bienestar en el trabajo, la calidad y los resultados coste-eficientes.
Pero existe el riesgo de la utilización desde la perspectiva del poder para extender la influencia, con el riesgo relacionado de marginar a ciertos roles. Los médicos de especializada pueden utilizar la telemedicina para reforzar sus servicios con recursos propios, cuando las tareas a realizar pueden ser delegadas a otros profesionales de la red como la enfermería de primaria.

  • La tendencia de la telemedicina para modificar la geografía existente en el entorno de la atención de la salud, con la tendencia a rediseñar la relación entre el centro y la periferia en la organización y en la prestación de los servicios.

Contrariamente a la idea de que las tecnologías de la información impulsan la transformación de la sociedad post-industrial en una sociedad en red global, la Telemedicina puede reforzar una tendencia centralizadora, que va exactamente en la dirección opuesta, lo que refuerza el papel y la influencia de los centros de poder existentes, ya sea profesional o económico. Es por ello que existe el riesgo de exclusión de los servicios de la atención primaria, y el establecimiento de relaciones directas entre el paciente y los especialistas.

Fuente: The work to make telemedicine work: A social and articulative view. (Davide Nicolini. Warwick Business School, The University of Warwick, Coventry CV4 7AL, UK. Available online 15 December 2005.)

La normalización de los servicios basados en telemedicina

La normalización de los servicios basados en telemedicina

Los impulsores de la Telemedicina subestiman sistemáticamente la complejidad de su trabajo, y los proyectos/servicios o bien no llegan a buen término, o no se normalizan cuando lo hacen, debido a que subestiman el proceso.

Las condiciones necesarias para la normalización de los servicios de Telemedicina son:

  • La implementación de los servicios de Telemedicina depende de un liderazgo a nivel político y estratégico.
  • La adopción de sistemas de Telemedicina en el servicio depende de la integración estructural en las estructuras de organizativas existentes.
  • El despliegue de las tecnologías de la Telemedicina en la práctica clínica depende del trabajo colaborativo entre los distintos niveles asistenciales.
  • La normalización de los sistemas de Telemedicina depende de la integración en los procedimientos asistenciales habituales, de manera que los profesionales sean capaces de incorporar la tecnología a sus procesos y protocolos.

La implantación de la Telemedicina es un reto organizativo más allá del aspecto tecnológico.

Fuente: Understanding the Normalization of Telemedicine Services through Qualitative Evaluation (J Am Med Inform Assoc. 2003;10:596–604. DOI 10.1197/jamia.M1145.)

El futuro de la eSalud: ¿una promesa o un riesgo?

El futuro de la eSalud: ¿una promesa o un riesgo?

J. C. Wyatt y F. Sullivan titulaban así, en 2005, un estudio sobre eSalud, y planteaban las dudas referentes a los beneficios y a los riesgos de la eSalud, por una falta de estrategia desde los responsables políticos. La eSalud ofrece muchas oportunidades para la prevención, el cuidado basado en el hogar, y la gestión de la enfermedad crónica. Además permite ampliar el acceso a los servicios de salud. La administración pública, a través de sus directivos y profesionales, deben formar parte del diseño de un nuevo modelo, antes que otros lo hagan por ellos y decidan guiados por motivos comerciales más que criterios de calidad y equidad.

La Telemedicina es un buen ejemplo de estos riesgos. En los últimos años empresas tecnológicas, de telecomunicaciones especialmente, han liderado la estrategia guiados por su cuenta de resultados. Los profesionales de la salud, acomodados en un modelo de éxito y por temor al cambio y a la pérdida de poder, se han dejado convencer por la innovación y la “moda”, obviando los criterios asistenciales. Sin embargo, en los últimos tiempos, y animados por los retos de la cronicidad y el envejecimiento, los responsables de los sistemas de salud han identificado la Telemedicina, y en general el enfoque de la eSalud, como un estrategia imprescindible para la evolución del modelo asistencial, hacia un modelo que atienda las nuevas necesidades con criterios de coste-eficiencia y de calidad.

¿Sigue vigente esta pregunta en nuestros días?

Fuente: eHealth and the future: promise or peril? (Jeremy C Wyatt and Frank Sullivan. BMJ 2005;331;1391-1393 doi:10.1136/bmj.331.7529.1391)

Integración de la teleasistencia en la historia clínica electrónica

Integración de la teleasistencia en la historia clínica electrónica“Los sistemas sanitarios de la UE sufren graves limitaciones presupuestarias, al tiempo que deben hacer frente a los retos de una población que envejece, al aumento de las expectativas de los ciudadanos y a la movilidad de los pacientes y de los profesionales de la sanidad. Propiciar un espíritu de innovación en la salud electrónica en Europa es el camino para garantizar una mejor salud y una atención mejor y más segura para los ciudadanos de la UE, mayor transparencia y capacitación, una mano de obra más cualificada, sistemas de atención sanitaria más eficaces y sostenibles, administraciones públicas mejores y más sensibles, nuevas oportunidades de negocio y una economía europea más competitiva que pueda beneficiarse del comercio internacional en el sector de la salud electrónica.”

Estas son las conclusiones del “Plan de acción sobre la salud electrónica 2012-2020: atención sanitaria innovadora para el siglo XXI” de la Comisión Europea, presentado el pasado 6 de Diciembre de 2012, al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones.

En este contexto de innovación en la salud electrónica uno de los focos de actuación se ubica en torno a los servicios de telesalud en la búsqueda de sistemas de atención sanitaria más eficaces y sostenibles, que aumentan el acceso y reducen los costos de la organización.

La Administración de Salud de Veteranos (VHA) de EEUU es un referente internacional en la aplicación de los servicios de telemedicina (Care Coordination/Home Telehealth: the systematic implementation of health informatics, home telehealth, and disease management to support the care of veteran patients with chronic conditions.).

Entre julio de 2003 y diciembre de 2007, la VHA presentó un programa nacional de telesalud en el hogar: “Coordinación de Servicios / Home Telehealth” (CCHT). Su propósito era coordinar la atención de pacientes veteranos con enfermedades crónicas y evitar su ingreso innecesario a la atención institucional a largo plazo.

  • Implica la aplicación sistemática de la informática de la salud, el cuidado en el hogar a través de la telesalud y las tecnologías de control de enfermedades.
  • Ayuda a los pacientes a vivir de forma independiente en el hogar.
  • Los pacientes del CCHT son en su mayoría hombres (95%) y de 65 años o mayores.
  • Los criterios de selección de los pacientes para su inscripción en el programa son muy estrictos.
  • Ha sido necesaria la capacitación de profesionales en el uso de la tecnología y en las nuevas necesidades de gestión.
  • El análisis rutinario de los datos muestra los beneficios de una reducción del 25% en el número de días de cama de atención, reducción de 19% en el número de ingresos hospitalarios, y la media de satisfacción de grado de la cuenta del 86% después de la inscripción en el programa. El costo de CCHT es de $1.600 por paciente por año.

El CCHT concluye que los cuidados a domicilio a través de la aplicación de telesalud es un medio adecuado y rentable de gestionar los pacientes de cuidados crónicos, tanto en zonas urbanas como rurales.

Una de las claves para el éxito de la Administración de Salud de Veteranos con su programa de telesalud en el hogar, ha sido la integración de los datos de telesalud en su sistema electrónico de registro de salud. Esto permite que todos los datos de telesalud validados, son accesibles a través de la historia clínica electrónica del paciente.

La integración de la información de telesalud, desde un punto de vista tecnológico y organizativo, en la historia clínica electrónica supone la incorporación de la telesalud al modelo asistencial actual. Para los médicos y enfermeras esto hace que ya no tienen que salir de su flujo habitual de trabajo. Esta integración nos ofrece de una manera natural, transformar el hogar en un punto de atención asistencial, lo que conlleva el aumento del acceso a los servicios, pero reduciendo los costos de la organización.

Publicado en: iSanidad.com